Haz el test de dos minutos. Vas a saber cuál es tu error, lo que suele costar cuando se comete y qué tiene que llevar tu presupuesto — antes de pedir ninguno.
Dos presupuestos para la misma terraza se pueden diferenciar en 6.000 € y parecer casi iguales en el papel. La diferencia nunca está en la cifra.
Sin dejar datos para empezar. Y no te va a llamar nadie a vender.